El desarrollo del cuerpo tanto dentro y fuera de la actuación o
medio teatral demanda disciplina y constante cuidado, ya que aporta en la
composición de determinados personajes obligando al actor a romper ciertos
esquemas corporales y estereotipos propios así como las técnicas usadas en la
comedia del arte. Es así como el entrenamiento físico aporto también en la
preparación de los actores Kathakali los cuales se caracterizaban por ser
metafóricos con un uso elevado del cuerpo y la musculatura facial. Este
training actoral se manifiesta a grandes rasgos en el teatro físico o de
cuerpo, en obras clásicas, y porque no decirlo, en espectáculos circenses, pero
¿Cómo manifestar dicho entrenamiento en una propuesta realista? O ¿el
entrenamiento seria indispensable o por lo menos visible en una puesta en la
cual el movimiento ha quedado restringido?
En el monologo “David que no fue Brenda” del
dramaturgo uruguayo Andrés Caro Berta que cuenta con cinco personajes hechos
para un solo actor en la cual se está trabajando, desde que comenzó el
entrenamiento corporal ya hace algunos meses la visión que se tenía en función
a la propuesta y forma de plantear el monologo en escena fue variando a paso
mesurado con posibilidad de una variación radical ya que en la exploración
desde un inicio se optó por usar todo el espacio escénico como parte del
desplazamiento de los determinados personajes tomando la preparación física del
actor como base sólida e indispensable, además, usando los esfuerzos de Rudolf
Laban y ciertos principios de Meyerhold llevados a manera de ejercicio a partir
de acciones simples formaron así parte del entrenamiento físico – vocal, pero a
menudo, cada vez la visión del desplazamiento y la forma de narración de la
obra se iba tornando con menos movimientos y como se mencionó en un principio
se podría llegar a la posibilidad de una variación radical siendo la propuesta
casi estática. No obstante, esto no quiere decir que el trabajo físico
trabajado quedaría descartado o de alguna manera restringido por la nueva
propuesta, ya que en el transcurso del entrenamiento como mencionaba Jersey
Grtotowski, se descubre las resistencias y obstáculos en la labor creativa,
además, el trabajo de la biomecánica de Meyerhold aporta y, porque no decirlo,
se une al método de las acciones físicas de Stanislavski siendo así un refuerzo
en la acción de dichos personajes.
Es así que el cuerpo se convierte en un medio eficaz emisor de la
acción manifestando así un determinado comportamiento, en movimiento o en la
inmovilidad absoluta el entrenamiento físico libera obstáculos quedando
expuesto al personaje teatral y no al acto con sus deficiencias.
JOHANN ALLPAS ALVARADO
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