Se dice que para llegar a dominar una
técnica sea cual fuere, se debe vivir con ella, debe formar parte de tu
cotidiano y debes amarla… Pero ¿Qué pasa cuando ésta técnica no forma parte de
tu tradición, y no fue difundida de generación a tu generación?
Esta es la pregunta que nos hacemos cada
vez que nos enfrentamos a lo nuevo o lo desconocido, a la que por lo general tomando
el camino más fácil, respondemos: “creo que esto no es lo mío” entonces nos
asustamos y nos negamos a enfrentarlo y elegimos otro camino. Los hombres que
desean romper sus retos van a necesitar una actitud más positiva, valiente y
perseverante; sin embargo no es suficiente ya que el único camino que te
llevará a romper esas limitaciones va a depender de tu esfuerzo, estudiar mucho,
practicar una, otra, otra y otra vez más, de modo que la conviertas en parte de
ti hasta conseguir el conocimiento deseado, sólo así podrás tener la
satisfacción de superar tus límites, los que te llevarán a superar otros
incluso mayores.
El teatro de sombra es un arte tradicional
que nació en China como un espectáculo para rituales o ceremonias mortuorias.
Ésta no solo es un arte, es una disciplina que se practica estrictamente ya que
el conocimiento es práctico y son necesarios muchos años de dedicación total para
su dominio.
Es importante saber que el teatro de
sombras no es otra cosa que el trabajo de las técnicas de luz, de modo que lo
primero que se debe estudiar para poder realizarla son los efectos que causan
los distintos tipos de luz sobre la tela en la que se proyecta; a partir de eso
se puede jugar con la nitidez de la imagen, la deformación y otros efectos que
ayuden a la historia.
Las sombras tienen la facilidad de contar
historias, y juega mucho con los personajes tipo, que tienen características
muy marcadas. Sin embargo no es tan sencillo como puede aparentar. La sombra no
lo dice todo pero dice mucho, es cuestión de sacarle el mayor provecho y
descubrir todo lo que puede ofrecer, sin olvidar que nada es absoluto y es
necesario identificar sus limitaciones; tal como lo dice
Ana María Amaral:
“La sombra tiene su propio lenguaje, hay
cosas que la palabra cuenta mejor que la sombra; hay cosas que la sombra cuenta
mejor que la palabra y encontrar el texto de la sombra es lo complicado”.
ALLYPSIS KUSKA
Todos nacemos con la necesidad de aprender nuevas cosas día a día, por eso cuando un bebe nace, vive en la comodidad del cuidado de su madre; pero poco tiempo después siente la necesidad de levantar su cabeza para observar a su alrededor, entonces aparece el conflicto, lo cual demandara un esfuerzo para lograrlo. Entonces instintivamente el bebé empezará a mover los brazos ponerlos en alguna posición que ayude a levantar su cabeza, así luego de muchos intentos fallidos podrá al fin poner sus brazos en posición correcta, arquear su columna y levantar su cabeza.
ResponderEliminarLo mismo pasará cuando sienta la necesidad de sentarse, gatear, caminar, correr, etc.
Ese debería ser el lema de todo actor, romper esquemas, romper nuestros propios límites.
Mi primer encuentro con el teatro de sombras como espectadora fue en mi segundo año de actuación en la Escuela Nacional de Arte Dramático, fue cuando Marie-Eve Lefebvre ahora co-directora del grupo El Cantar de Cárabo,acababa de llegar de Canadá y nos mostró parte de su espectáculo y fue así que con algunos cuantos moldes un tela blanca y una luz posterior nos narró claramente una historia.
Me fascino ver otra manera de representación de nuestro arte llamado teatro, es así como concluyo que cada día podemos aprender nuevas cosas y hacerlo parte de nosotros de nuestra esencia.
Silvia Ternero.