En
la mayoría de obras dramáticas se presentan situaciones en las que los
personajes accionan motivados por el recuerdo, Sobre todo en los monólogos, el
recuerdo como motor generador de acciones físicas y comportamientos del
personaje. Es un reto para los actores lograr todos los
cambios del comportamiento que el recuerdo genera en el personaje, de manera
orgánica porque se supone que todo
eso ya ha sido vivido y debe
traerse al presente escénico para que sea visto por el público.
La interpretación de las situaciones “recuerdo”
no ha sido tratada para encontrar que método es el más adecuada para
resolverlas.
En mi laboratorio de actor me encuentro
con la obra “Dos para el camino” del dramaturgo peruano Cesar de María, un
texto constituido por cuatro monólogos y una escena. Escojo el monologo
titulado “El novio y su amigo” Cuyo personaje se encuentra en un lugar no
determinado y todo su accionar está motivado por sus recuerdos, debido a ellos tiene cambios muy rápidos de estado de ánimo y comportamiento;
a esto se le suma que está muerto.
Siendo el recuerdo un elemento
fundamental en la situación de este, y
muchos otros monólogos decido intentar resolver la interpretación de las
situaciones “recuerdo” en un texto dramático. Para conseguirlo pretendo buscar,
indagar, probar, experimentar distintas técnicas que conlleven al adecuado
tratamiento de este tipo de situaciones
en un texto dramático.
Miguel
Torres Vidal
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